16 mar. 2016

La resistencia al des-cambio

De especial relevancia ha resultado siempre la gestión del cambio, como uno de los factores de éxito en los despliegues de tecnología usada por personas, y tan así es, que ha habido muchos fracasos debidos a este factor.
Bien, lo que vengo observando, es que esta misma resistencia se presenta para deshacer una situación cambiada o lo que podemos llamar descambiar. Es decir, una vez adoptamos un cambio, más aun si este se produce en el ámbito de la tecnología, nos cuesta mucho más volver a la situación anterior que lo que nos ha costado cambiar inicialmente; incluso aunque la nueva situación se torne desagradable y complicada por cambios de versión, problemas de capacidad o rendimiento, etc; nos costará mucho volver a la situación anterior.
Voy a tratar de ilustrarlo con un ejemplo concreto: yo mismo, como usuario del tren de media distancia. Para los viajeros habituales de este tren, Renfe creó unos abonos mensuales cuya operativa, sin entrar en detalles, consiste en comprar el abono y comprar todos los billetes en el momento ya que los problemas de disponibilidad de plazas en muchos trayectos supone una dificultad; para llevar a cabo esta compra se hacían a menudo largas colas en las taquillas. En un momento dado Renfe lanza una aplicación para Android e IOS que permite realizar las operaciones de abono desde el teléfono, permite comprar los billetes y utilizar el móvil como billete ante los lectores de códigos de los accesos al tren, sin duda promete, y al cabo de un tiempo una gran parte de los viajeros habituales del tren habían adoptado el cambio y utilizaban el móvil como taquilla y como billete.
Con el paso del tiempo van apareciendo los problemas, la herramienta parece no evolucionar al ritmo deseado y la expectativa de mejoras que cualquiera plantea con unos pocos días de uso, no acaban de llegar, la operativa de compra de billetes es lenta, te hace dar pasos e introducir información una y otra vez, volviendo a comenzar todo el proceso para la compra de cada billete. A esto se le suma una velocidad de respuesta muy pobre y una probabilidad muy alta de encontrarte con mensajes del tipo: en estos momentos no podemos atenderle o el tiempo de espera ha sido superado.

Por si todo esto fuera poco, en el momento en que vas a usar el billete, la aplicación lo descarga de la nube, no os imagináis la cantidad de sustos que veo todos los días en el acceso al tren de personas cuya aplicación no descarga el billete, o el lector no lee adecuadamente la pantalla del móvil, o se han quedado sin batería…. Aun así el descambio no resulta y muy pocos somos los que hemos decidido volver al tradicional billete de taquilla y papel. ¡El estrés que genera no poder contar con tu billete a tiempo!.  

9 mar. 2016

Liderazgo en su sentido más práctico.


Una vez más he tenido el privilegio de participar en una estupenda sesión de formación de liderazgo de esas que no se olvidan fácilmente. La razón de esta intensidad la tengo clara, un grupo de grandes profesionales que están dispuestos a compartirlo todo, guiados por alguien que sabe colocar cada pieza en su lugar y darle sentido  o rebatir los más agudos y sutiles  argumentos añadiendo el toque de compromiso sobre la aplicación de las herramientas aprendidas a nuestro entorno real.
En esta ocasión, de nuevo la formación corría a cargo de Krauthammer y la temática se ha centrado en la gestión del tiempo y el liderazgo de uno mismo. ¡Cuánto hemos oído hablar de esto! ¿Verdad?, parece tratarse de un tópico sopero.
Ahora toca pasar a la acción, como digo, la clave aquí no está en aprender, sino en comprometerse y actuar:

  • Dibujar nuestro universo de roles actual y nuestro universo deseado
  • Elaborar nuestra lista de tareas pendientes, y preguntarnos porque es importante cada una de estas tareas, que pasaría si no la realizamos y porque no la hemos realizado hasta ahora.
  • Hacemos de nuevo nuestra lista de tareas estableciendo el quien, cuando y como. OJO al placer, es el cuarto pilar de la gestión del tiempo. Tras el Qué, Quien y Cuando, el placer que nos provoca realizar aquellas tareas que nos gustan acecha para desbaratar nuestros planes. DISCIPLINA.
  • Pensamos, analizamos, decidimos y actuamos.
  • Pensamos, analizamos, decidimos y actuamos.
  • Pensamos, analizamos, decidimos y actuamos.
  • Recuerda siempre que lo urgente acecha para robarnos el papel de hacer cosas importantes. (Dedicamos un 80% de nuestro tiempo a tareas urgentes)
-          La gran ecuación :  Intensidad del Estrés= Lo que Está en Juego / Recursos a Dedicar.

     Por tanto para reducir la intensidad del estrés podemos aumentar los recursos o bien disminuir la relevancia de lo que está en juego, algo que parece más complejo, pero que aporta mejores resultados. 
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Recuerda que NO POR MUCHO MADRUGAR AMANECE MAS TEMPRANO y que A QUIEN MADRUGA, DIOS LE AYUDA.