13 may. 2014

Que no te ofusque el CLOUD















Cloud Computing y SAS se han convertido en términos muy usados últimamente. Tanto que han generado toda una tendencia y conceptos al margen de lo que suponen como modelo real de consumo de tecnología y como era de esperar, algunas de las ramas llegan a tocar el límite del absurdo. 
Arrastrados por una implantación conceptual en los directivos de las organizaciones a base de marketing y campañas de información que hacen alusión a los aspectos más sensibles a la alta dirección, muchos CIO’s han tenido que aceptar las bondades del modelo sin realizar un análisis adecuado en cada necesidad, con el miedo de  proyectar la idea de que se niegan a aceptar nuevos modelos que eliminan la incertidumbre que emana del desconocimiento de los departamentos TIC.

Así, sin argumentar, solo por no querer cuestionar la idea de que todo se puede hacer mejor, muchos proyectos de traspaso a la nube están cayendo en la trampa de la insatisfacción que acompaña a un gran porcentaje de los proyectos TIC.

Y es que el Cloud no habilita nuevas funcionalidades ni nuevas capacidades, solo cambia el modelo de prestación y acceso al servicio, por lo que el resto de la evaluación, evaluación del proveedor del aplicativo, evaluación de las capacidades y funcionalidades, capacidad de adaptación, etc., mas que eliminarse han de ser mucho más estrictas, el modelo normalmente restringe estas capacidades en lugar de aumentarlas, que es lo que se tiende a pensar.

Recuerda, cuando tengas en mente hacer un proyecto Cloud, comienza la evaluación como si fueras a abordarlo On Premise, el paso a Cloud solo te va a traer restricciones a las funcionalidades.
Nunca pienses que si se vende en Cloud ha de ser bueno porque hay otros que lo usan.  

Las ventajas del Cloud están en los costes de gestión de la infraestructura y la plataforma.