1 jul. 2014

El transporte de cosas en el futuro

Hace unos días leí en una noticia que una comisión de expertos estaba tratando de buscar fórmulas para optimizar el transporte de mercancías del futuro, inspirados en la modularidad y flexibilidad del transporte digital trataban de encontrar fórmulas para actuar en este ámbito entorno plagado de ineficiencias y que consume un alto porcentaje del PIB mundial.

Una optimización en el mundo del transporte de mercancías o incluso personas pasa por abordar los dos problemas más destacados, la seguridad y control y la manejabilidad en ruta de los elementos de transporte. Los controles de aduana y seguridad generan un gran inconveniente a la optimización logística, este punto es preciso abordarle con acuerdos internacionales y estándares de verificación y empaquetado que liberen la realización de los mismos en determinadas áreas en exclusividad ya que esto limita el paso de todas las mercancías o personas por cuellos de botella. Este punto lo dejaremos aquí por el momento.

La modularidad de los elementos de transporte es el otro gran hándicap. Mover cientos de contenedores de más de diez metros de largo, en un barco y tener que manejar la mercancía obligatoriamente en centros especializados con un alto coste y por tanto con una baja granularidad es un problema. Ante esta situación surgen distintos operadores que pujan por el uso de estos recursos de manera preferente lo que incluye una complejidad adicional y un punto de fricción a la eficiencia los recursos no se comparten de manera abierta.
Buscando soluciones, se puede concebir un contenedor estandarizado formado por multitud de subcontenedores pequeños capaces de adosarse entre ellos, todos y cada uno de ellos con mecanismos digitales de control de la seguridad de la mercancía. Estos contenedores serian manejados en estaciones estándar de tratamiento a modo de túnel donde entra un contenedor transportado por un vehículo y los robots de la estación retiran los módulos que corresponda para agruparlos posteriormente en función de la ruta de reparto; de manera que otro contenedor será compuesto para que un vehículo lo retire y comience su viaje. Cada contenedor seria de tamaño variable y compuesto de piezas de distintos tamaños pero todas encajables entre sí, algo así como un Lego y por supuesto todas ellas con control digital de la mercancía y todos sus datos. La gestión de mercancías tanto en reparto como en recogida pasaría por incluir todo en contenedores estándar del tamaño que corresponda y los camiones pasarían por estas estaciones de gestión colocadas de manera granular y que serían capaces de cambiar toda la mercancía de los vehículos de manera modular y automática.
El transporte de personas también puede ser optimizado. Hoy en día el transporte en tren está cobrando un papel predominante sobre todo en el caso de la alta velocidad, sin embargo, la frecuencia de paradas es un hándicap que enfrenta la velocidad y los costes a un servicio adecuado en todo el territorio.

Una vez más es posible una solución válida tanto para tren de alta velocidad como para trenes de recorrido cercano. Esta solución consiste en utilizar un vagón a la cola del tren que será soltado en cada estación con los pasajeros que deseen apearse del tren y a su vez se recogerá otro vagón con los pasajeros que deseen subir al tren.
Este intercambio se produciría en estaciones muy sencillas sin largos andenes, tan solo con vías paralelas para soltar e incorporar el vagón de carga/descarga. Esta operación se haría en marcha para lo cual el vagón de incorporación se soltaría y seria recogido por un robot de frenado y el vagón de carga seria acelerado, como si de un carril de incorporación en la autovía se tratase para ser incorporado al tren.
Dentro del tren los pasajeros que deseasen bajar serian avisados para que movieran al vagón de intercambio y los que desean seguir que pasen a los vagones fijos.
De esta manera conseguiríamos incorporar estaciones sencillas y con bajo coste económico sin gran infraestructura más que los mecanismos automatizados de manejo de los vagones ya que estos mismos harían de zona de espera y apeadero.

Seguro que el futuro nos depara grandes sorpresas en estos ámbitos, pero porque no comenzar a imaginar.