12 dic. 2014

La amoralidad de las compañías de telefonía móvil

No deja de sorprender el trato que las compañías de telefonía móvil le dan a sus clientes si lo comparamos con el que le dan a los clientes potenciales y sobre todo a aquellos que deciden dar el paso de cambiar de compañía.
Es increíble como un mismo servicio puede convertirse en diferentes variantes para ser el mejor jugador en el juego del mejor postor.

Ejemplo real, hace unos días alguien cercano decide cambiar su vieja tarifa por una más moderna y adaptada a la necesidad actual tras recibir una notificación de cambio de condiciones. Primero resultó complicado contactar con un operador y cuando finalmente lo consiguió, costó un ratito que entendiera la petición, tras lo cual, advirtió que esa operación tenía un coste de alrededor de 20 euros.
Tras unos segundos de reflexión toma la decisión de no pagar ese dinero por un cambio de tarifa tras haber permanecido con el mismo operador durante 15 años, busca una alternativa y solicita la portabilidad a otra compañía con una oferta competitiva.

A partir de aquí comienzan las llamadas de la compañía original, ahora llaman personas bien cualificadas que insisten y dan instrucciones claras y precisas sobre cómo proceder a la cancelación de la portabilidad, pero sobre todo ofrecen condiciones inimaginables, una tarifa de las que cobran casi a 20€, con un descuento del 50% y además regalan un terminal cuyo coste es de unos 00€ en el mercado. En resumen ofrecen a una persona que va a pagar en 2 años unos 250€, unos descuentos y regalos por valor de más de 500€.
Me satisface decir que esta persona tomo la decisión y no la modificó a pesar de las ofertas e insistencia.

En primer lugar no puedo concebir la flexibilidad económica de este modelo de negocio y por otro lado no puedo concebir una falta de integridad tan manifiesta en compañías de primer orden, me pregunto ¿cómo se sentirán sus empleados? ¿dirán a menudo que se van?.